México Se Cuenta, Se Saborea y Se Lleva…..

 

México no comienza en un mapa, comienza en una voz.

En el sonido de una guitarra que anuncia una canción, en el golpe de un telar que pasa de generación en generación, en el aroma del cacao recién molido, en el barro que toma forma entre las manos de un artesano.

México se descubre en sus montañas, en sus costas, en sus mercados y en sus pueblos. En las manos que crean, en las cocinas que conservan recetas, en las fiestas que reúnen comunidades y en las historias que se cuentan una y otra vez para que nunca se pierdan, porque México no es una sola historia, son miles.

_____   SE CUENTA   _______________________________________________________________

México se cuenta en la voz de los mariachis, en las guitarras, las trompetas y los violines que acompañan canciones de amor, de despedidas, de celebración y de nostalgia.

En el sonido de la marimba, sus notas llenan plazas, fiestas y reuniones, este instrumento forma parte de una tradición musical que combina historias, comunidades y generaciones.

Se cuenta en los sones y jarabes, en los pasos de quienes bailan con orgullo sus tradiciones. En los colores de las fiestas. En el movimiento de los vestidos. En las faldas que giran y parecen contar historias con cada vuelta, se cuenta recordando a nuestros ancestros que también  hablaban a través de la danza.

Se cuenta en las ceremonias prehispánicas que utilizaban el movimiento, la música y el ritmo para celebrar, agradecer y relacionarse con lo sagrado, dando origen a una enorme diversidad de danzas y tradiciones mestizas que hoy forman parte de nuestra identidad. Así, cada zapateado puede sentirse como un diálogo entre tiempos distintos.

Se cuenta en las leyendas que sobreviven al tiempo. En la Llorona que camina entre las noches de México. En los relatos de pueblos donde los cerros, los ríos y los animales forman parte de la memoria colectiva.

Se cuenta en el vuelo de los Voladores de Papantla, donde hombres descienden desde lo alto de un poste mientras la música y el movimiento evocan una antigua ceremonia.

Se cuenta también en la naturaleza, En el rugido del jaguar que habita nuestros bosques y selvas.

En el vuelo del quetzal.

En el sonido arrullador de las olas de nuestras hermosas playas.

México se cuenta porque México tiene memoria y esa memoria vive en quienes todavía la cantan, la bailan y la transmiten.

_____   SE SABOREA   _______________________________________________________________

México se saborea desde el maíz, ese alimento que ha acompañado a los pueblos de Mesoamérica durante miles de años y que todavía hoy llega a nuestras mesas convertido en tortilla, tamal, atole, pozole y tantas otras preparaciones que cambian de nombre, forma y sabor según el territorio.

Se saborea en el cacao, en el chocolate tradicional de Oaxaca, donde el cacao se mezcla con azúcar y canela para convertirse en una bebida que guarda el sabor de una tradición profundamente mexicana, el mole negro, profundo, complejo y lleno de matices. Una preparación en la que chiles, semillas, especias, frutos secos y chocolate se encuentran después de un proceso que requiere tiempo, conocimiento y paciencia.

Se saborea en el contraste del chile en nogada, los colores de la bandera mexicana convertidos en un platillo donde lo dulce, lo salado, lo especiado y lo cremoso se encuentran en un mismo bocado.

Se vive en los mercados, entre canastas de frutas, chiles secos, hierbas, semillas, moles, tortillas, panes, flores y aromas, cada puesto cuenta una pequeña historia sobre la tierra de donde proviene.

Porque comer en México también es recordar, recordar a quien nos enseñó una receta, a quien molió el cacao, a quien preparó las tortillas, a quien convirtió ingredientes sencillos en un platillo que hoy forma parte de nuestra memoria y cuentan quiénes somos.

_____   SE LLEVA   _______________________________________________________________

México se lleva a través de los colores que hablan de un territorio, en los patrones que distinguen una región, en las manos que pueden pasar horas, días o incluso meses creando una sola pieza, en los rebozos, una prenda que ha acompañado a las mujeres mexicanas durante generaciones y que puede ser al mismo tiempo abrigo, accesorio, carga, cuna, símbolo de identidad y pieza de arte, así es como llevamos a México.

Se lleva en el barro, en las piezas moldeadas por manos que conocen la tierra y saben convertirla en cántaros, platos, esculturas y objetos que encuentran un lugar en la vida cotidiana, se lleva en la madera tallada, en los colores de los alebrijes, en la delicadeza de la joyería, en los textiles tejidos en telar de cintura, en el bordado que transforma una tela en una historia, en las máscaras, las esculturas, la cerámica y cada objeto creado desde el conocimiento de una comunidad.

Porque una pieza artesanal no comienza cuando llega a una tienda, Comienza en la tierra, en los materiales, en el conocimiento, en la enseñanza de una madre, de un padre, de una abuela, de un maestro artesano.

Y cuando finalmente llega a nosotros, lleva consigo una parte de todo ese camino.

 

_____   MÉXICO SOMOS TODOS   ___________________________________________________________

 

México no cabe en una sola canción, no cabe en un solo platillo, en una sola danza, en un solo estado ni en una sola artesanía.

México está en el norte y en el sur, en las ciudades y en los pueblos.

En las cocinas y en los talleres, en las fiestas y en la vida cotidiana.

Este septiembre queremos celebrar ese México.

El México que permanece.

El México que cambia.

El México que se reinventa sin olvidar de dónde viene.

Porque conocer México es descubrir que detrás de cada sonido, cada sabor y cada pieza existe una historia, y empezamos a ver a las personas que lo hicieron posible.

México se cuenta.

México se saborea.

México se lleva.

Y sobre todo…

México se comparte.

 

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